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2008-11-27
LOS PERSONAJES ADICIONALES DE AEROLÍNEAS PINGÜINO
Julien, el parrandero gobernante de los lemur, les informa a nuestros amigos que el avión reparado le pertenece. Su verdadera motivación es expandir su reino. ¿Y qué mejor lugar para hacerlo que la ciudad de Nueva York? Sin embargo, cuando quedan varados momentáneamente en el continente africano, su entusiasmo no disminuye porque ahora tiene un nuevo territorio para conquistar… pero nunca se le ocurre pensar en ningún tipo de campaña militar. Él es tan espectacular que está seguro que su sola presencia debe inspirar a legiones para que lo sigan. “Julien es un personaje estupendo,” asevera Eric Darnell (Madagascar, Hormiguitaz, El Príncipe de Egipto), “debido a su actitud y sus desquiciados puntos de vista.”
Ningún rey puede funcionar sin su asistente y no hay mejor mano derecha que Maurice, el primo del rey. El personaje es un contrapunto maravilloso para el frenético Julien, convirtiéndolos en un dúo similar a Laurel y Hardy. Por razones que únicamente él sabe, Maurice adora a Julien, a pesar de los defectos y las cosas que hace.
Pero no hay justificación alguna para la forma como el rey se comporta con Mort, su súbdito de ojos grandes, a pesar de que el pequeño lemur es muy leal a Julien. Cuando no es incluido en el vuelo de Aerolíneas Pingüino, el insignificante pero tenaz Mort atraviesa nadando las aguas infestadas de tiburones del Canal de Mozambique.
¿Y que sería Aerolíneas Pingüino sin pingüinos? Luego de Madagascar, el cuarteto ganó tal popularidad que protagonizó un corto y próximamente tendrá su propia serie de televisión. Nada mal para aves que no pueden volar y que en la anterior película, soñaban con regresar a la Antártica, sólo para descubrir que el frío no les gusta. De regreso en Madagascar junto a los otros náufragos, los cuatro usan sus habilidades organizativas para reparar un avión abandonado y ahora están a cargo de pilotearlo; desafortunadamente sólo para llegar a tierra firme, al otro lado del canal. Una vez allí, asumen la misión de reconstruir la nave, para la cual necesitan piezas (que obtienen de las camionetas de unos turistas) y la ayuda de numerosos chimpancés.
“Los pingüinos son muy jocosos,” dice el director/guionista McGrath. “Es divertido colocarlos en situaciones difíciles y ver como reaccionan sus mentes militares.”
Aunque son muy organizados y astutos, no son los mejores candidatos para usar destornilladores. Así que reclutan a los chimpancés Mason y Phil, quienes obviamente no quieren trabajar mucho… así que contratan a miles de chimpancés africanos que conocen. “Los chimpancés traen alrededor de 10,000 monos más, quienes desmantelan lo que queda del viejo aeroplano,” explica Eric Darnell.
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