|
2010-02-03
JEAN SIMMONS NUNCA SERÁ OLVIDADA
Trabajó a las órdenes de grandes directores: Kubrick, Lean, Preminger...
Aseguran que al grande e iracundo Brando, con quien rodó dos películas, «Ellos y ellas», una comedia musical de la que el actor renegó media vida, y «Desirée», donde Brando encarnaba a napoleón Bonaparte, le caía bastante bien Jean Simmons, quizá porque, como la mítica estrella, era bastante independiente y masticaba chicle durante los descansos del rodaje que luego dejaba pegados debajo de cualquier silla. Sea cierto o no, la británica fue candidata dos veces al Oscar (por su trabajo en «Hamlet», que protagonizó junto a Laurence Olivier en 1948) y «Con los ojos cerrados»,1969), y obtuvo dos Globos de Oro y un Emmy por su actuación en la miniserie de los 1980 «The Thorn Birds». La hermosa y delgada estrella ( no era baja: medía 1,68 aunque pareciera en pantalla más chaparrita) murió a los 80 años en Santa Mónica, California. La mujer que enamoró a Espartaco sufría un cáncer de pulmón, según confesaba Judy Page, su agente.
Clases con Sir Olivier
La última aparición cinematográfica de Simmons fue en el drama «Shadows in the Sun», de David Rocksavage, que estrenó en 2009. Dejaba atrás un puñado de memorables interpretaciones desde que fuese descubierta por un cazatalentos que la conoció cuando tenía solamente 14 años y, aunque debutó en 1944 con el cortometraje «Sports Day», el público no se prendó de ella hasta que intervino en «Cadenas rotas» (1946), la magistral adaptación de la novela de Charles Dickens realizada por David Lean. Nacida en Londres el 31 de enero de 1929, Simmons ingresó a la escuela de danza de Aida Foster e inicia clases de arte dramático del propio Olivier. Antes de marcharse a EE UU, la joven ya conocía el éxito gracias a papeles como el de Ofelia en la cinta dirigida por Olivier, por el que fue distinguida en el Festival de Venecia. Ya afincada en Hollywood (obtuvo pronto la nacionalidad estadounidense), la década de los 50 le sentó de maravilla: «El Manto sagrada», «Cara de Ángel», «Sinuhé el egipcio», «Desirée»... Sin embargo, todavía faltaba por llegar lo mejor, «Espartaco» (1960) de Kubrick que la convirtió, definitivamente, en una luminaria de vivo genio y mirada oscura e inquisitiva. Versátil, tocó todos los géneros y en todos brilló con la misma intensidad, aunque probablemente su mejor trabajo, además de la Varinia de la mencionada «Espartaco», fue en el drama «El fuego y la palabra» (1960), que dirigió Richard Brooks, su segundo marido, se divorció de Stewart Granger, con quien llevaba diez años casada, para darle el «sí, quiero» al veterano realizador en cuanto acabaron la película, pero esta unión , sin embargo, acabó en 1977.
Simmons sabía, también, cantar: lo hizo con Brando y el coloso Sinatra en «Ellas y ellos» . Incluso debutó en Broadway con una comedia musical llamada «Latinos, vino y gritos» (1976), en la que, además, bailaba, lo que fue su otra gran pasión.
Filmografía esencial
- «Cadenas rotas» (David Lean, 1946)
- «Hamlet» (Laurence Olivier, 1948)
- «La isla perdida» (Frank Launder, 1949)
- «Adán y ella» (Harold French, 1949)
- «Trágica obsesión» (Ralph Thomas, 1950)
- «Cara de ángel» (Otto Preminger, 1953)
- «El Manto sagrado» (Henry Coster, 1953)
- «La reina virgen» (George Sidney, 1953)
- «Entre dos mujeres» (Roy Rowland, 1953)
- «Sinuhé, el egipcio» (Michael Curtiz, 1954)
- «Ellos y ellas» (Joseph L. Mankiewicz, 1955)
- «Horizontes de grandeza» (William Wyler, 1958)
- «Esta tierra es mía» Henry King, 1959)
- «El fuego y la palabra» (Richard Brooks, 1960)
- «Espartaco» (Stanley Kubrick, 1960)
- «Con los ojos cerrados» (Richards Brooks, 1969)
|